domingo, 24 de febrero de 2013

Volviendo a la vida sin el "Tranquimazin"

Dos de la madrugada, tres "hora spanish", me llamas y te cuelgo, te llamo y no coges,  me vuelves a llamar y no lo oigo. Me da por pensar, y me pregunto: ¿Habrá habido "recaída amorosa"? ¿Habrá mezclado alguna "sustancia ilegal"? o lo peor de todo: ¿Habrá cometido alguna "ilegalidad amorosa insustancial"? 
En fin  cualquiera de estas tres posibilidades pueden ser, o incluso las tres al mismo tiempo. Me quedaré con la curiosidad seguramente, porque sabiendo con quién has salido esta noche pasada con la excusa de "una celebración" al más puro estilo "Anti-Rehab", me imagino que hoy a estas horas ni te acordarás para que me llamabas. Pero sabes que me sigue y me seguirá gustando que me dejes con la duda en la mente.

Me gustan lo de las tesis y las antítesis, ya lo sabes bien. La tesis: unos buenos "implantes mamarios", la antitesis: "unas PIBS". La tesis: viajar en avión, la antítesis: Ryanair. La tesis: tener novio, la antítesis: que sea demasiado fiel. La tesis: mi querido vino blanco, la antítesis: las arcadas al cabo de cinco horas. La tesis: tener un cigarro, la antítesis: no tener "AveCrem" para mezclarlo. 
No sé por qué nosotros hemos sido más de antítesis que de tesis, aún así sigamos predispuestos a realizar y a alcanzar por una vez por todas nuestras tesis.

Final de la semana descansando, al más puro estilo "maruja guardiana de su casa", quizá por el agotamiento psíquico de gestionar entre países amigos como si fuese un "ministro de exteriores", quizá por amoldamiento a mi nuevo hogar, o quizá porque esta semana se presenta como un "non stop en la capital" de fiestas, alcohol, afters, e invitaciones a las cuales no me puedré negar, es decir, "un cuatro en uno" que nuestros amigos me lo van a exigir, y de ésto ya sabes un rato. Espero no acabar al puro estilo "Winehouse", aunque lo veo muy difícil, verdad sea dicha. Mientras, inspecciono y abordo sobrenaturalmente el armario para estas noches (no que quiera sacar a nadie de él), voy poco a poco mentalizándome para empezar los días recién acostado, y voy dejando sin prisa pero sin pausa el "Tranquimazin nocturno" que estos días me he estado auto-medicando por diversas causas.

Me he dado cuenta en este último brote nervioso (del cual me niego a recordar el origen), que no todo es blanco o negro, y que a veces nos preocupamos más de lo que realmente tendríamos que preocuparnos, como ejemplo la noche de ayer, que más dará mi preocupación de haber recibido unas llamadas "alarmantes" en un horario inusual, si sé que a primera hora de la mañana cuando llegues a casa recién desayunado (espero que no hagas la digestión con gente amiga de Miami, de ahí me preocupación) tendrás tu querido y nuevo amigo acompañándote, ese que tu y yo sabemos bien, y al cual todavía no he tenido el placer de conocer, que no el de "tratar" con él. Ese que te alegrará el final de noche y por consiguiente el día entero. No todo es blanco o negro, aveces nos olvidamos que también existe el blanco y negro.

viernes, 15 de febrero de 2013

De maletas, aeropuertos y vuelta a empezar

Hola, muy buenas. Sí, estoy vivo. No, no te voy a dar el placer de desaparecer para siempre. Desde que ha empezado el 2013, que se presentaba como un año deluxe, por ser año impar (nuestras supersticiones bingueras son así...), todo ha sido un tsunami de aviones, maletas, aduanas y cacheos varios.

Después de nuestra terapia catalana, que vaya tela de terapia... Barcelona ya no huele a sexo. Huele a Inglaterra. Huele a 'te parties'. Huele a RENFE. A perro alfombra y prostitución de lujo. Huele a alcohol. Y sobre todo, huele a terapia de choque. Aunque terapia es lo que debería incluir más de uno en su vida, por aquello de la satisfacción personal por exhibir las vergüenzas en público. Un ejercicio que produce simultaneamente risa y arcadas. Me declaro aMoréxico. ¡Puaj!

Después vino Lisboa. Oh Lisboa. 0,60 € un vino fresquito. No digo más. Bueno sí. ¡Viva el fado! Que lugar tan acogedor lleno de bares en los que las copas se mezclan en el cubo de la fregona, que oye, le da un gustillo a inhodoro bastante importante, pero emborracha que da gusto, que al final, es lo que nos importa, ¿no? Lo que más me sorprende es que desde la última vez que fui la gente no ha afeado en absoluto, aunque tu pensarás que eso es por dos razones evidentes: a) la gente es guapa porque no hay trabajo y b) tengo un problema con la ingesta incontrolada de alcohol. Secundo ambas dos, aunque me declaro fan de la primera. Siempre he sido fiel seguidor de tus teorías ciruclares en constante giro-movimiento. Y hasta aquí puedo leer, que hay cuestiones inconfesables que nunca jamás se podrán contar a nadie. A no ser que haya cinco gintonics de por medio.

Y después de un par de semanitas por el país de los papitos lusos y de haber cosechado un éxito irrepetible en el tour portgués, llega Bilbao otra vez... Carnaval mexicano, sin tequila he de decir, pero lleno de gente a la que seguramente le echaban tequila en el biberón. Y así han acabado... Y lo peor de todo, ayer.. San Valentín... eso sí que es ¡puajjjj! Mientras todo mi entorno de gente amiga tenía plan sentimental, o bien, de emborracharse sin más, así porque sí, yo estuve en casa viendo a Carlos Alcántara bañandose desnudo en un río. Que oye, para alguien que no tiene ningún Valentín en su vida... pues tampoco es mal plan.

Vuelvo a la vida normal, a la rutina, y a la esquizofrenia aleatoria. Y tú, ¿qué tal te va? ¿Cuál es tu tesis? ¿Y tu antítesis?