Dos de la madrugada, tres "hora spanish", me llamas y te cuelgo, te llamo y no coges, me vuelves a llamar y no lo oigo. Me da por pensar, y me pregunto: ¿Habrá habido "recaída amorosa"? ¿Habrá mezclado alguna "sustancia ilegal"? o lo peor de todo: ¿Habrá cometido alguna "ilegalidad amorosa insustancial"?
En fin cualquiera de estas tres posibilidades pueden ser, o incluso las tres al mismo tiempo. Me quedaré con la curiosidad seguramente, porque sabiendo con quién has salido esta noche pasada con la excusa de "una celebración" al más puro estilo "Anti-Rehab", me imagino que hoy a estas horas ni te acordarás para que me llamabas. Pero sabes que me sigue y me seguirá gustando que me dejes con la duda en la mente.
No sé por qué nosotros hemos sido más de antítesis que de tesis, aún así sigamos predispuestos a realizar y a alcanzar por una vez por todas nuestras tesis.
Final de la semana descansando, al más puro estilo "maruja guardiana de su casa", quizá por el agotamiento psíquico de gestionar entre países amigos como si fuese un "ministro de exteriores", quizá por amoldamiento a mi nuevo hogar, o quizá porque esta semana se presenta como un "non stop en la capital" de fiestas, alcohol, afters, e invitaciones a las cuales no me puedré negar, es decir, "un cuatro en uno" que nuestros amigos me lo van a exigir, y de ésto ya sabes un rato. Espero no acabar al puro estilo "Winehouse", aunque lo veo muy difícil, verdad sea dicha. Mientras, inspecciono y abordo sobrenaturalmente el armario para estas noches (no que quiera sacar a nadie de él), voy poco a poco mentalizándome para empezar los días recién acostado, y voy dejando sin prisa pero sin pausa el "Tranquimazin nocturno" que estos días me he estado auto-medicando por diversas causas.
Me he dado cuenta en este último brote nervioso (del cual me niego a recordar el origen), que no todo es blanco o negro, y que a veces nos preocupamos más de lo que realmente tendríamos que preocuparnos, como ejemplo la noche de ayer, que más dará mi preocupación de haber recibido unas llamadas "alarmantes" en un horario inusual, si sé que a primera hora de la mañana cuando llegues a casa recién desayunado (espero que no hagas la digestión con gente amiga de Miami, de ahí me preocupación) tendrás tu querido y nuevo amigo acompañándote, ese que tu y yo sabemos bien, y al cual todavía no he tenido el placer de conocer, que no el de "tratar" con él. Ese que te alegrará el final de noche y por consiguiente el día entero. No todo es blanco o negro, aveces nos olvidamos que también existe el blanco y negro.
