lunes, 5 de noviembre de 2012

De muertos y tequila

Ay Álvaro, menos mal que ya se ha acabado este macroacueducto segoviano. No sé ni cómo he conseguido sobrevivir. Mira que me lo había planteado tranquilito pero he acabado con todas las reservas de tequila que había en Bilbao. ¿Qué mejor forma de honrar a los muertos que con la mejor costumbre méxicana? Y, sí, ya lo sé. Me he vuelto a disfrazar de Mila Ximenez este Halloween, camuflando alcohol en los botellines de agua para que los de seguridad no se cabreen conmigo en el tren, que no doy a basto con los juicios. Ya hay un par de abogados que me siguen en twitter. Hay que ver lo que unen las denuncias. Pero bueno, que me lío, ¡Cómo coño no me voy a dar al alcohol con la fauna y la flora que me he cruzado estos días!

Estoy de acuerdo contigo, la gente esta abotardada. Hay mucha paralítica mental. Parece ser que en Cabarceno les habían dado puente. Entre pedo y resaca y más pedo y más resaca me he encontrado de todo y ya sabes que tengo un imán para los desequilibrios mentales. He acabado de octogenarios y reponedoras del Eroski... ¡Pufff! Y claro, no te voy a contar eso de l'injustice de l'amour, que viene siendo que la gente solo usa el cerebro para dilatar así que yo ya paso, me apunto a la defunción social porque no esto de unos tanto y otros tan poco. Hay gente a la que lo único que les debería joder es el Karma, mucha perra suelta, pero debe ser por lo de Cabarceno. Pero me he portado muy bien, no he metido ni un poco de mierda. Para recoger la cosecha hay que sembrar primero, que decía nuestro amigo Ales. Así que estoy de semilleo, a ver cuánto duro.

Bueno, el caso, es que yo, como persona tradicional que soy quería honrar a los difuntos y al final he acabado pareciendo uno de ellos. Hoy no he podido ni dar cinco pasos seguidos por culpa de los excesos de tu amigo Tomokito, que me arrastra a los infiernos desde que no estás (y desde un poco antes también). He acabado tirado por los pasillos de la uni. Literal. Que teenager todo.

Ya veo que tu has tenido una fiesta de Halloween con disfraz y todo, como Dios manda. ¡Hay que ver lo que hacéis algunos por poder pintaros la raya del ojo! Pero di que sí, no hay que perder las costumbres anglosajonas, germen del capitalismo que tanto nos gusta a los dos. Por cierto, un par de duditas existenciaesl que seguro que sabes responderme: ¿cuántas Semanas de Oro celebra al año El Corte Inglés? ¿50? ¿Más? ¿Menos? ¿No debería ser solo una? ¿Cuándo es la próxima y qúe me pongo?

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